
PRIMICIA.- La carretera nacional PE-12A, conocida fatídicamente como la «Carretera de la Muerte», presenta un alarmante deterioro a lo largo de sus 270 kilómetros de extensión que interconectan a las regiones de Áncash, Huánuco y San Martín, poniendo en inminente zozobra a transportistas y pasajeros ante la proximidad del periodo de lluvias intensas.
El gerente general de la Municipalidad Provincial de Marañón, William Rodríguez Jara, denunció que la vía carece de mantenimiento integral desde su culminación en el año 2014, advirtiendo que Provías Nacional aún no suscribe la adenda técnica comprometida con el Batallón de Ingeniería del Ejército; dicha inacción técnica ha generado cráteres profundos, cunetas colapsadas y constantes deslizamientos que bloquean el tramo crítico Dv. Pomabamba–Sihuas–Huacrachuco–San Pedro de Chonta–Uchiza.
El pésimo estado de la calzada disparó los fletes y pasajes por continuas averías mecánicas, motivando al alcalde Aliardo Aguirre Limas a viajar a Lima para exigir auxilio urgente al MTC.












